Historia del croissant

croissant de mantequilla rellenos

El pan ha sido fundamental para las personas a lo largo de la historia, sobre todo porque en muchas ocasiones ha desarrollado un nivel simbólico o innovado en la cocina. Esto ocurrió mucho en Francia, país que se ha vuelto un ícono en la panadería y repostería a nivel mundial.

Elementos como el faluche, brioche, galette y el croissant de mantequilla rellenos son fundamentales para la cocina francesa; a pesar de que este último es de origen austriaco la receta se innovo en Francia y es recordado como una pieza fundamental de la repostería de este país.

Cabe señalar que el croissant se originó en el S.XVII durante el conflicto Bélico que surgió por parte del Imperio Otomano, la historia menciona que los Otomanos trataron de conquistar la ciudad de Viena, misma que se encontraba amurallada, así que se cavaron túneles para ingresar al recinto.

A pesar de ello, no contaban con que los panderos avisarían al pueblo entero pues se encontraban preparando a altas horas de la noche el pan; por lo cual se pudo proteger la ciudad. Como conmemoración de lo sucedido se creo un pan en forma de media luna creciente.

No fue hasta la llegada de María Antonieta a finales del S.XVII que aparecieron estos panes en Francia, se debió a su amor hacía ellos, al igual que el chocolate y el café. No tardó en volverse popular en el país, mucho menos de producirse a gran escala y modificar la receta, con lo que es usual atribuir el producto a Francia y no Austria.

La evolución de este tipo de pan se ha desarrollado por muchos años, y se ha renombrado por varios años, según el área del mundo en el que se encuentre. Su principal variante es el croissant tradicional, elaborado con harina, huevo, azúcar, levadura, mantequilla, sal y agua, con una cobertura de almíbar. La consistencia suele ser un cuerpo tierno y cuernos crujientes.

Dentro de sus otras variantes se hallan los de mantequilla que cambia la cobertura por precisamente, mantequilla; el de almendras que se volvió típico de Francia, aunque no es tan común encontrarlo fuera del país de procedencia.

El croissant relleno, suele ser el favorito de todos y el más común de encontrar en panaderías, lo usual es que el relleno sea de chocolate aunque puede usarse cajeta. No importa la variedad que se elija a la hora de la comida, sino disfrutar este histórico pan.

Los panes de dulce favoritos de México

pan congelado

Sabemos que los mexicanos tenemos un buen paladar, y los diferentes platillos típicos de los estados de la República Mexicana son una prueba de ello. Pero así como nos encanta el mole, los tacos, las enchiladas, la cochinita pibil, etc., también somos fan del pan congelado y dulce. Por esta razón, decidimos hacer una lista de los panes de dulce más populares en el país.

Conchas

Sin duda alguna, las conchas son las reinas de cualquier panadería, y es que su forma redondita, esponjosita y su delicioso y dulce glaseado, que puede ser de sabor chocolate, vainilla y fresa, las hacen únicas. Y si alguna vez te has preguntado por qué se llaman así, pues es por la semejanza que tienen con las conchas de mar.

Orejas

¿Te imaginas una panadería en la que no hicieran orejas?  Seguramente tu respuesta fue un rotundo no, y es que no podemos imaginar un desayuno o una cena mexicana en la que no esté presente este rico pan de dulce, el cual se realiza a partir de una pasta de hojaldre, y cuya textura crujiente con azúcar nos hace las mañanas más felices.

Moño o corbata

Este pan está hecho a partir de la masa danesa, que combina las cualidades suaves de la masa del biscocho y se conjuga a la perfección con las capas de la pasta de hojaldre y con un espolvoreado de azúcar o, en ocasiones, con un relleno de mermelada. Sin lugar a dudas, es una de las piezas de pan más populares.

Panquecitos

Además del bolillo y la telera, los panquecitos no pueden faltar en un hogar mexicano. Este pan favorito, tanto de pequeños como de grandes, es esponjocito y tienen un delicioso sabor a naranja, o también los podemos encontrar cubiertos de chocolate o con chispitas de chocolate.

Rebanada de mantequilla

Esta pieza de pan consta sólo de la parte de un biscocho al que se le unta un poco de mantequilla y se le espolvorea azúcar, nada más sencillo y rico para acompañar un café.

Donas

Tienen un sabor original a comparación de las rosquillas, ya que en la masa se incluye un poco de canela, lo cual les da un toque muy tradicional. Regularmente están bañadas de azúcar o de chocolate, aunque, hoy en día, ya podemos encontrarlas en distintos sabores y con diferentes rellenos.

Polvorones

Este pan de dulce tiene sabores como chocolate, vainilla y fresa, algunas veces tiene en el centro un poco de jalea de piña o fresa, aunque también se pueden encontrar disponibles en todos los sabores. Los más tradicionales son los que tienen sabor a naranja y están espolvoreados de azúcar.

 

Beneficios de cocinar con el aceite de oliva

productos gourmet

El aceite de oliva extra virgen es uno de los productos gourmet más utilizados, no sólo por su suave sabor, sino también por los múltiples beneficios que tiene para nuestra salud. Esto, seguramente, se debe a las importantes cantidades de grasas monoinsaturadas y ácido oleico que este aceite contiene, además está conformado por antioxidantes y otros nutrientes antiinflamatorios. A continuación, te contamos algunos de los beneficios de consumir aceite de oliva extra virgen.

  • Tiene propiedades anticancerígenas

Al cocinar con aceite de oliva, e incluirlo frecuentemente en nuestra dieta, tenemos un menor riesgo de padecer y desarrollar ciertos tipos de cáncer. Este importante efecto se relaciona con el alto contenido de ácido oleico, que es el ácido graso predominante en este alimento.

  • Disminuye la presión arterial

Solo tres cucharadas diarias de aceite de oliva pueden ayudar a disminuir los niveles altos de presión arterial, ya que las grasas saludables que posee este aceite ayudan a reducir la presión arterial diastólica y sistólica.

  • Controla el colesterol

El aceite de oliva extra virgen es un excelente aliado para regular el colesterol y eliminar los excesos de colesterol malo en el organismo. Esto se debe a que las grasas monoinsaturadas aumentan los niveles de colesterol bueno y estimulan la eliminación de colesterol malo, lo cual también resulta benéfico para prevenir enfermedades cardiovasculares.

  • Contra la diabetes

Cualquier dieta en la que se incluya aceite de oliva es capaz de reducir los casos de diabetes tipo II hasta en un 50%, ya que este tipo de aceite contiene grasas saludables que ayudan a regular los niveles de azúcar en la sangre y la producción de insulina.

  • Ayuda a perder peso

Si deseas bajar de peso, entonces es momento de que incluyas el aceite de oliva extra virgen en tus comidas gourmet. Este producto te dará una sensación de saciedad, además contiene grasas saludables que estimulan la pérdida de peso. A pesar de esto, se recomienda consumirlo con moderación, ya que en cantidades muy elevadas puede tener un efecto laxante.

  • Previene el deterioro mental

Por sus altos contenidos de grasas saludables monoinsaturadas, el aceite de oliva puede retrasar el deterioro mental, el cual está vinculado a enfermedades como el Alzhéimer.

  • Fortalece el sistema inmunológico

El sistema inmunológico es muy importante para la salud, ya que es el responsable de actuar contra los virus, bacterias y otros microorganismos que pueden provocarnos enfermedades. El aceite de oliva es rico en antioxidantes y otros nutrientes esenciales que pueden ayudar a fortalecer nuestro sistema inmunológico.

 

Alimentos de una dieta blanda

purés de fruta

Es muy común que los médicos recomienden llevar una dieta blanda para ayudar a los pacientes con problemas digestivos, como en casos de virus gástricos (gastroenteritis). El término correcto sería “dieta de protección gástrica”, ya que no se trata de hacer una dieta con alimentos completamente ”blanditos”, como los purés de fruta y verdura, sino que además estos sean de fácil digestión. Pero a veces, la dieta blanda es una dieta de líquidos, porque tiene que ver con problemas de masticación, por ejemplo.

Es muy importante tener siempre en cuenta que el único motivo para hacer una dieta blanda es por recomendación de la doctora. Como ya mencionamos, lo más habitual es que lo haga cuando el paciente presente una enfermedad intestinal, que le provoque trastornos como diarrea, náuseas o vómitos, así como en casos de operación quirúrgica, es decir, para someterse a ella o después de sufrir una. El objetivo es darle poco trabajo al estómago y también detener las deposiciones demasiado frecuentes. Otra causa muy común para que una persona lleve una dieta blanda es por problemas en los dientes y en las encías o por dificultades para tragar por una inflamación del esófago o de la garganta.

Una vez ya aclarados los motivos, a continuación, te presentamos cuáles son los tipos de dietas blandas y los alimentos que las componen.

DIETA BLANDA ASTRINGENTE

Estas dietas buscan frenar problemas como diarrea y los dolores de estómago por gastritis. Los alimentos permitidos en la dieta blanda astringente  son los siguientes:

  • Arroz blanco hervido
  • Sémola de trigo hervida
  • Papas hervidas o al vapor
  • Pan, mejor si es tostado
  • Verduras cocidas (zanahoria, calabaza o calabacín preferentemente)
  • Tortilla francesa
  • Pollo y pescado hervido, a la plancha o al horno
  • Manzana rallada y algo oscurecida
  • Puré de manzana y de pera
  • Gelatina

DIETA BLANDA NO ASTRINGENTE

Este tipo de dieta blanda busca resolver problemas de masticación o para tragar, en este caso, hablamos de una dieta para la disfagia, es decir, para las personas que tienen inflamado el esófago o la garganta y no pueden tragar. Los alimentos de la dieta blanda no astringente son:

  • Caldos de verdura, pollo, pescado (sin condimentar excepto con un poco de sal)
  • Cremas de verduras muy digestivas como zanahoria, calabaza, calabacín (evitar otras más ácidas como tomate, pimientos, etc.) bajas en sal y sin picante.
  • Puré de verduras con legumbre, pollo, pescado, con una textura poco espesa para que sean muy fáciles de tragar
  • Puré de manzana y de pera
  • Yogurt

Tipos de quesos gourmet más populares

quesos gourmet

Sin duda alguna, existen una extensa variedad de quesos gourmet, y una de las formas de clasificarlos es a partir del tipo de leche que se emplea para su elaboración: pueden ser de leche de vaca, de cabra o de oveja. Disfrutar de los deliciosos sabores de los quesos es todo un placer, por esta razón, a continuación, te presentamos algunos de los quesos gourmet más populares dependiendo de la leche que se utiliza para hacerlos.

  • Queso de vaca

El queso de vaca posee 3 excelentes beneficios: tiene un sabor más suave que los quesos de otros tipos de leche; la leche de vaca tiene menos contenido en grasa que la leche de cabra o de oveja; y, por último, es más económico ya que la leche de vaca es muchísimo más común que las otras dos. Los quesos gourmet de vaca son el Brie, el Camembert, uno de los quesos más ricos , el Arzúa Ulloa, el Tetilla, y los de origen italiano como  el Gorgonzola, el Grana Padano y el Parmigiano Reggiano,

  • Queso de cabra

Este excelente y sabroso alimento nos acompaña desde la antigüedad y ofrece importantes beneficios para nuestra salud por su bajo contenido en grasas y su gran aporte de calcio, proteínas y vitaminas. Si bien es cierto que el queso de cabra suele tener un sabor más ácido que el resto de quesos, debido a su mayor cantidad de ácidos grasos, hoy en día también podemos encontrar quesos de cabra con mezcla de leche de vaca para rebajar el intenso sabor de la primera. Entre los quesos gourmet de cabra podemos destacar el de Liébana, un delicioso queso curado elaborado con leche de cabra de los Picos de Europa y producido de manera artesanal. Este queso ganó la medalla de oro en los World Cheese Awards de 2014.

También podemos mencionar el queso de cabra canario, elaborado en las Islas Canarias, y el queso artesano de cabra payoyo, el cual es conocido por tener un sabor fuerte y algo picante, con una textura mantecosa en el paladar.

  • Queso de oveja

La leche de oveja es mucho más rica en grasa y proteína que la leche de vaca, tiene un menor contenido en agua, por esta razón, los quesos elaborados con este tipo de leche tienen un gran sabor y densidad en la boca. Los quesos de oveja son de un sabor muy intenso, cremoso y aromático y se caracterizan por su gusto ligeramente ácido y mantecoso.